Es un plato que llena bastante
Puede prepararse con antelación, dejándolo todo listo,
menos el huevo que se puede añadir en el momento que vayamos a meter la fuente
en el horno.
Acompañada de un buen vino, puede suponer una
excelente cena, cuando tengamos invitados y queramos quedar muy bien con poco
dinero.

INGREDIENTES: Para
6 personas
·
2 berenjenas de tamaño medio
·
400 g de jamón york
·
1 paquete de queso en lonchas (24 ó 30 unidades)
·
4 huevos
·
Harina para enharinar
·
Aceite para freír
ELABORACIÓN:
Pelamos las berenjenas y las cortamos en rodajas lo
más iguales posible de medio centímetro de grosor.
Las salamos y las colocamos en una rejilla para que
suelten agua.
De esta forma evitaremos que tengan un sabor demasiado fuerte.
Las enjuagamos y las secamos.
A continuación las enharinamos y las freímos en
abundante aceite, escurriéndolas y apartándolas en papel absorbente.
Tomamos una fuente de horno refractaria y colocamos
en el fondo una capa de rodajas fritas de berenjena.
A continuación añadimos una capa de rodajas de
jamón york y otra capa de rodajas de queso en lonchas.
Repetimos la operación; una capa de berenjenas,
otra de jamón york y terminamos con una de queso.
Podemos añadir cuantas capas queramos pero siempre
en este orden y terminando con una de queso.
Batimos los cuatro huevos como para tortilla y los
volcamos sobre el preparado.
Movemos la fuente hacia los lados para permitir que
el huevo penetre por todas las hendiduras. Una vez cuajado en el horno, servirá de unión, creando un pastel uniforme.
Introducimos la fuente en el horno a 200º durante
15 minutos aproximadamente con el horno encendido arriba y abajo.
Estaremos vigilantes del horno y cuando veamos que
el queso esta dorado, sacaremos la fuente para evitar que pueda quemarse.
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